Los ejemplos de combate al MOVADEF

Los ejemplos de combate al MOVADEF

  • Por: LDiego Salazar Morales
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“Marcha por la paz”: ¿abrió el camino de una lucha contra el Movadef? (Foto: La República).
Memoria y debate ideológico son dos de las recetas mencionadas desde diversos ámbitos de la academia y la prensa para combatir al MOVADEF. Más allá de la memoria y el debate la respuesta del Gobierno central ha sido muy débil y unilateral: estereotipos, leyes condenatorias y denuncias fiscales. Estas dinámicas han marcado una ligera diferencia de las respuestas más “locales” y focalizadas. Hablamos de la universidad y la política local.
En este breve artículo exploro dos eventos que analizan las estrategias usadas en el “combate” al MOVADEF y que, imbuidas por los entramados políticos de sus actores, terminan desembocando en una salida efectiva para otros problemas de carácter interno.

Basado en una revisión de la gestión del Gobierno Regional de Ayacucho frente a la huelga del SUTEP-CONARE y la “Marcha por la Paz” organizada por la UNMSM. Intento dar luces sobre los (el) efecto que puede tener este uso de la memoria y el debate ideológico por parte de políticos con una pobre performance ya desde la universidad o desde un Gobierno Regional.  En ambos casos se trata se sectores que han sido duramente golpeados por los años de la violencia política y que aunque se encuentren en distintos niveles convergen en una historia política común en su desenvolvimiento cotidiano relacionado a remanentes de Sendero Luminoso ahora agrupados en el MOVADEF. Las estrategias utilizadas por ambos actores, tanto por el Presidente Regional de Ayacucho Wilfredo Oscorima como el Rector de la UNMSM Pedro Cotillo, dan pistas sobre el posible tratamiento que pueda recibir este grupo en un futuro tanto en la política regional como en la universidad pública.
Desde la UNMSM, la pintoresca marcha contra el MOVADEF en la UNMSM no hizo más que sacar a las calles los problemas internos de la universidad como producto de la ruptura de la convivencia existente en la UNMSM entre sendero y el rectorado. En palabras de Zenón de Paz:
“La convivencia con SL se quebró abruptamente cuando éstos decidieron presionar por mayores espacios de poder. Cotillo hizo aprobar un reglamento disciplinario; SL tomó el rectorado; aquél los mencionó públicamente; la prensa, siempre ávida de cualquier referencia a SL, puso los reflectores; y Cotillo, urgido de respaldo ante graves denuncias al interior de San marcos, decidió presentarse ante la prensa y los poderes del Estado como enemigo de SL”.
La “Marcha por la Paz” fue la perfecta excusa. La convocatoria fue veloz y tuvo una clara dirección, apuntaba a grupos de la facultad de Sociales que hacen oposición al nombramiento arbitrario de decanos de facultad. Las construcciones discursivas sobre el enemigo común (MOVADEF o “la violencia”) no son estrategias elaboradas, mucho menos ampliamente difundidas.
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Desde la UNMSM, la pintoresca marcha contra el MOVADEF en la UNMSM no hizo más que sacar a las calles los problemas internos de la universidad como producto de la ruptura de la convivencia existente en la UNMSM entre sendero y el rectorado.
Por otro lado, en cuanto al escenario ayacuchano se observaba la pugna interna entre dos facciones de los docentes del SUTEP una más radical que otra. En medio de las divisiones y las acusaciones mutuas el sindicato terminó dividiéndose en dos facciones: SUTEP-CEN dirigida por Wilson Quispe, mientras que el SUTEP-CONARE queda dirigido por Edilberto Barzola. Después de la toma del local del Gobierno Regional (7 de Agosto) se evidenció que el Gobierno Regional no estaba en la posibilidad de generar apoyos ni atender los conflictos locales.
El Gobierno Regional de Ayacucho se vio envuelto en una dinámica de la que había rehuido hasta el momento. El CONARE le pedía mediación ante el Gobierno Nacional para la atención de sus propuestas, la pregunta entonces era ¿mediar a favor del MOVADEF? Acorralado y con la APAFA activada en contra del CONARE y la inacción del Gobierno Regional, apostó por unirse a la movilización de los padres de familia en contra del CONARE que para entonces ya había muchos apoyos dentro de las organizaciones sociales ayacuchanas, el Frente de Defensa se había manifestado a favor de los maestros.
El CONARE fagocitó en los hechos-durante esta protesta-al SUTEP CEN. Los enfrentamientos entre los padres de familia y el CONARE se hicieron evidentes al organizar protestas en la Provincia de Huanta en la que el Presidente Regional participó. El SUTEP CEN, por su lado, generó un organismo denominado Frente Único de Defensa de la Educación Pública y Gratuita (FUDEGP) para intentar ganar mayor espacio en la arena pública. Pese a la amenazas de despido el SUTEP CONARE no dio su brazo a torcer. Finalmente, con tres meses de paralización Oscorima no tuvo más remedio que aceptar la plataforma firmando un “Acta de Entendimiento” con el SUTEP-CONARE el 22 de Agosto; en dicha acta el Gobierno Regional acepta realizar la mediación de las demandas del CONARE ante el Gobierno Nacional así como no tomar medidas administrativas en contra de los docentes que formaron parte de la huelga. En palabras de Wilson Quispe, dirigente del SUTEP-CEN Ayacucho: “Los ganadores de la huelga son los amigos del MOVADEF; y el CONARE ha servido para este objetivo político”.
La firma del acta de entendimiento entre el SUTEP-CONARE Ayacucho en agosto en la ciudad de Huamanga y “La Marcha por la Paz” convocada por el Rector Cotillo son claros ejemplos de cómo los magros manejos políticos internos se tornan en estrategias externas con apelación al MOVADEF como chivo exploratorio y que tienen repercusión mediática. En el caso del rector, convocó a una movilización para ganar legitimidad interna ante los estudiantes; en el caso de Oscorima tuvo que unirse a la movilización de las APAFA para no caer acorralado por el CONARE y otras organizaciones sociales que le dieron apoyo.
En ambos casos el debate ideológico al que se apela en la prensa y desde la academia fue prácticamente nulo. Peor aún, Cotillo y el uso instrumental de la “memoria” y la idea de “no violencia” sirvieron para generarle algunos réditos políticos ante los estudiantes que atendieron a la marcha. En cuanto a Oscorima, se trata de una política mucho más práctica, se trata de salir de paso ante las presiones generadas por el CONARE que gozaron de legitimidad en parte del profesorado ayacuchano. (En Huamanga paralizó el 95% de docentes, en Huancasancos el 40%, La Mar 93%, Cangallo 85%, Víctor Fajardo 90%, Vilcashuamán 70% y Huanta 95%. En las provincias del sur como Lucanas, Parinacochas, Sucre, Paucar del Sara Sara, las clases no se paralizaron.
¿Qué hacer? Ni la memoria ni el debate ideológico han sido buenas estrategias en estos lugares donde la practicidad de la política se ha sobrepuesto a los marcos en los cuales la academia ha venido discutiendo sobre el combate al MOVADEF ¿Esto significa dejar de lado la memoria? De ninguna manera, al contrario, es una invitación a reflexionar si las estrategias utilizadas hasta el momento están teniendo efectividad en la vida política local o universitaria fuera de los lentes de los medios de comunicación.